martes, 3 de marzo de 2015

HYSTERICOACH


Este es otro jueguecito de los facilitos, y ya que estamos en días donde el campeonato ligero se aprieta y pone Histéricos a mas de uno, no me queda más remedio que presentar uno de los juegos más disparatados que se han hecho sobre este deporte. Pueden jugar un montón de amigos y os puedo asegurar que con ocho es un locura. Hystericoach, de Walter Obert, es para acabar de los nervios, pero ni que decir tiene que la diversión está asegurada.
En la caja podemos encontrar un tablero reversible que representa un campo de fútbol y 14 jugadores para formar 2 equipos (de color rojo unos y de color azul los otros). También dos peones de árbitro, dos peones de balón, un dado de 6 caras, 25 cartas de jugadas, 18 cartas de con las formaciones de equipo y 12 cartas de jugadores (6 para cada equipo).

Un partido de fútbol muy, muy loco
Cada equipo lo pueden formar hasta 6 jugadores y un entrenador. Cada jugador elige una nación y reparte una carta para el entrenador y otra para el jugador con esa nación. El momento de descontrol en este juego depende del número de jugadores y las ordenes del entrenador. El entrenador llama por el nombre al jugador y el jugador buscará el peón con el número de ese nombre. Todos los nombres están en clave de humor, en la selección española encontraremos: Puñol, Costillas, Torras, Ingesta étc…



La idea es que los jugadores queden en formación para la jugada según la carta. Así el entrenador comenzará a dar instrucciones como un poseso a la vez que en el equipo contrario se está haciendo lo mismo. Cuando el jugador alcanza la casilla adecuada, el entrenador grita “¡Pásala!”, y si el último peón alcanza la casilla correcta grita “¡Tira!.





El entrenador puede dar instrucciones, pero no puede pronunciar las palabras “adelante”, “atrás”, “derecha”, “izquierda”, “delante”. Así que se lo debe montar como pueda. Visto desde fuera tenemos a dos tarados dando instrucciones y moviendo las manos como posesos mientras los jugadores los miran con cara de pasmados intentando averiguar qué es lo que quieren que haga su jugador.


El terreno de juego
Además, la dificultad del nombre del jugador según el país puede ser determinante, pues los nombres se deben decir enteros y en Alemania nos podemos encontrar con algunos difíciles de pronunciar como Miroslav Ohpen o Podologoski.
Es un desmadre de juego y si tienes amigos que estén un poco tocados mételos de entrenador y pasarás una jornada para no olvidarla. Os dejo a estos hijos de Noriyuki jugando al Hystericoach.



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